Cuando un equipo no logra los resultados esperados, la primera respuesta suele ser capacitarlo. A veces es lo correcto. Otras veces, la capacitación no cambia nada, porque lo que falta no es conocimiento.
Cuándo sí corresponde capacitar
- Las personas no tienen una habilidad que el cargo requiere.
- Se incorporó una herramienta, norma o forma de trabajo nueva.
- Un equipo pasó a tener responsabilidades de liderazgo sin preparación para ello.
- Hay diferencias de nivel dentro del equipo que afectan los resultados.
Cuándo el problema es otro
Si las personas saben qué hacer pero no lo hacen, conviene mirar otros factores: si las responsabilidades están claras, si los procesos están definidos, si hay una dirección compartida y si quien lidera da las condiciones para trabajar. Capacitar sin resolver esto produce entusiasmo por unas semanas y luego todo vuelve a como estaba.
Cómo definir qué capacitar
- Describe el resultado que hoy no se logra.
- Identifica qué debería hacer distinto el equipo para lograrlo.
- Verifica si falta conocimiento, si faltan condiciones o si faltan ambos.
- Define cómo vas a medir si la capacitación sirvió.
Una capacitación a la medida parte de lo que la empresa necesita abordar, no de un temario genérico. Por eso lo primero es el diagnóstico y luego el taller.
¿Tu equipo necesita capacitación o algo más?
Conversemos y definimos cómo podemos trabajar juntos.
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